Hola a todos:
 
Pues mi amor-desamor con el tabaco comenzó a lo tonto y ya "mayor" para los comienzos de la mayoría. Yo empecé con 18 para 19 años en el verano. Estaba con mi entonces novio, y hoy marido y otro amigo. Todo el mundo fumando, en una ciudad costera del Levante español, y decidimos: ¿porque no probamos? compramos una cajetilla y adiós muy buenas..... El caso es que no empezamos muy en serio que digamos, pero lógicamente, aunque empieces  fumando solo los fines de semana y esas cosas, sabes que acabas empezando poco a poco y a mas. Y claro, la facultad, todo el mundo fumando, llegan los exámenes y se acabó. El caso es que cuando nos dimos cuenta, ya habíamos empezado a diario, aunque pasó como un año o así. Y de repente una cajetilla diaria. En casa no fumas (menos mal) pero en cuanto empiezas a fumar con tus padres, es el desastre definitivo. En nuestro caso, fue cuando murió el padre de mi novio-marido.
Pues como veis, hasta hemos crecido con eso. Después de 13 años de relación, nos casamos hace 2 años, y por supuesto fumé en la mesa presidencial, y llevo desde entonces intentando dejarlo (ya había hecho otro intento cuando terminé la carrera, pero nada, 2 días y . En estos dos años he probado sobre todo con los chicles de nicotina, pero mi marido es incapaz (eso dice, ahora va a intentarlo, aunque no se cuando :-( y como él fuma, pues claro, yo terminaba cayendo siempre. Además tenia el problema añadido de que tengo mucha tendencia a subir de peso, y claro, me obsesionaba con que si dejaba de fumar engordaría, así que en el fondo nunca quería.
 
Y ahora os cuento el principio del fin, y como lo conseguí. Yo creo que son un cúmulo de circunstancias, y que mi mente estaba abierta al "lavado de cerebro". En un principio,  lo que pasó fue que llevo un año sobre todo obsesionada, porque quiero tener un hijo, y no quería hacerle daño a él, y como ya tengo 31 años, no quiero tener ningún problema. Pero ya os digo que era incapaz. En los últimos meses, unos problemas familiares, (que no tenían nada que ver con el tabaco), me hicieron prometerle a mi Virgen de Covadonga ;-), que todo lo puede, que si nos lo solucionaba, que lo dejaría. A las 3 semanas, estaba hecho, y me encontré sin excusa para dejarlo, puesto que en los últimos meses me había estado obsesionando y decía: ahora no, que tengo mucha presión.. Pues una amiga me dijo que un compañero de trabajo lo había conseguido con el libro de Allen Carr. Fui a comprármelo y en un fin de semana me lo lei, aunque lo acabé de lunes, hace 2 semanas. cuando empecé a leerlo, me decía a mi misma, que era incapaz, con todos mis intentos frustrados, que lo consiguiera. Que lo iba a pasar fatal. Vamos, que no las tenia todas conmigo de que fuera tan fácil como decía Allen. El caso es que lo fue. La primera semana fue asombrosamente fácil. No me lo podía creer, y a medida que pasaban los días mas animada estaba a continuar. Lo peor para mi fue la segunda, lo estoy pasando fatal, pero ahora no puedo caer. Mi único problema es que mi marido sigue fumando, pero conseguiré que se lea el libro. Poco a poco ya le estoy lavando yo el cerebro, espero conseguirlo pronto.
 
Y esta es mi historia. Solo espero que pueda seguir "añadiendo capítulos" y días y días, y días. Cruzar los dedos por mi.
 
Un beso, y gracias por estar ahí. Me estáis ayudando muchísimo.
 
María Ovd.