12 de mayo del 2003

                                                                                                                     

     Hola a todos:   

Mi historia no es demasiado diferente a la de otros fumadores: 13 años,

ganas de descubrir cosas nuevas y de 'adultos' y facilidad para conseguir el

preciado tesoro: un cigarrillo, bien lo podía comprar suelto en el kiosko de
la esquina o bien se lo podía quitar a mi padre. Luego encenderlo, tragarte
el humo (que es lo que hacían los hombres), y aguantar el tremendo colocón y
nauseas que te cogían.
A partir de ahí pues como todos, cada vez un poquito más, las primeras
broncas en casa por fumar, luego un buen día ya te dejan fumar en casa y te
plantas en el paquete diario como quien no quiere la cosa. Al principio y
durante muchos años Ducados, después de una de mis múltiples intentonas de
dejar de fumar y consecuente fracaso me pase al rubio Marlboro a tutiplen.
Hace dos años por San Jaime, mi padre que se llamaba Jaime como yo y como mi
hijo, murió en el hospital del mar en Barcelona horas antes de que lo
fuesen a operar para extraerle la laringe por un cáncer, no le mató el
cáncer si no el enfisema pulmonar que arrastraba desde hacia muchos años y
le limitaba su calidad de vida. Murió con una cajetilla de MArlboro en la
mesilla de noche de la habitación del hospital que me consiguió escaquear el
muy pillo.
Pero sabéis que es lo más curioso?? que seguí fumando, lo intenté, es cierto
pero volví a caer.
Ahora sin embargo sé positivamente que lo voy a conseguir, por qué??? porque
tengo una mujer y tres hijos preciosos que quiero disfrutar durante
muuuuuuchos muuuuchos años, Quizás alguno pensará: igual te puedes morir
mañana de cualquier tontería........ es cierto pero no seré yo quien compre
números a esta macabra lotería.
Además estoy muy contento, muy contento, huelo bien, me encuentro mejor y
sobre todo mi autoestima está por las nubes porque NO LO OLVIDEIS: SOMOS
COJONUDOS/AS Y LO VAMOS A CONSEGUIR.
 
Un besito a todos
 
Jaime