PULMONCITO
Tiempo atrás, me dedicaba a echar humo por la boka.
Parecia encantarme el ensuciar mis bronquios, absorviendo como si fuese una
valleta, la nicotina sola, o con alguna sustancia stupepependa dstas
q suelen ir mezcladas con trozos d la suela d alguna alpargata mora.
Por lo visto, me hacia ilu recargar mal aliento, y como tengo grandes dotes d
pintor, coloreaba la punta d algunos d mis dedos, sobre todo los mas cercanos al
cigarro o porro q stubiese consumiendo, d ese amarillo tan tétrico, q solo lo
encuentras en la piel d los muertos.
Por si no me expreso correctamente, os diré q parecia...
como si las hemorroides encogieran!
Solia llegar a casa churro, mediociego y mangotero, sin poder adivinar
lo q habia en el mortero.
Me pasaba casi todo el dia mareado de akí pa llá, al igual q un webo d avustruz
deambulando por la galaxia estelar, sin ver mas marciano q mi pixa.
Cuando no tenía dinero, es decir, la mayor parte d las veces, cojia la
capa dl perxero y saltaba por la ventana, callendo de pie como el más
ágil d los felinos, no sin soltar algun stornudo al contactar con el suelo.
Andaba calle abajo, con los ojos inxados, rojos y llorosos, buscando
alguna victima a quien inkarle el diente en su paquete d Fortunilla,
Malvouro, Luckikuki, porro, o cualquier otro tipo d sangre q fuese
compatible o parecida...a la cual corría por mis venas.
Ma d una vez fuí auxiliar d afóniko, pero deseaba star mas alto en la
empresa dl engaño.
Ambicionaba el cargo d tosedor empedernido, ya q en ese podría tener un sueldo
mas alto, al recibir mayor responsabilidad, como el q los
dientes comenzasen su putrefacción antes d lo previsto.
Tambien añoraba ser como un fakir indú q apareció en la tele, el cual al
levantarse por la mañana, desayunaba un enorme cactus lleno d pinxos,
engullendolo a traves d su garganta...no se si sería truko, pero era.
Fumaba tanto q al madrugar y tomar mi lechita con cereales, empezaba a sentir el
paso d dixo cactus y me alegraba pensar q algun día, pudiera
ser tan fakir como el hindú.
Hasta q un viernes, puse las noticias en canal 9 , y ví como mi héroe
no efectuaria mas proezas pq su garganta habia stallado d cancer.
Vale! alomejor eso solo le pasa a 3 d cada 5 fakires q juegan con su garganta d
semejante manera, pero puede ser suficiente para darte cuenta d q no hay truko,
no hay tongo ¿pq jugar?
Arriesgan muxo, demasiado tal vez, pq juegan con su vida.
Desenchufe la tele,pq la garganta abierta dl fakir me producia mas miedo
q la scena d una peli en la q un alien surge dl pexo d un menda, para enseñarnos
su excelente dentadura.
Opté por encender la radio, y al ritmo d una canción d Tamara, un comentarista
narrava q los trabajadores d la fábrica Pascual, no fumaban
pq las estadisticas afirman q fumar...da mala leche.
Vaya sarta d tonterias mestán contando! -pensé yo ;P
Fue entonces cuando caí en mi cama, con la oreja pegada a la almohada,
y qedé dormido como un bebé, en posición fetal y culito en pompa.
Entonces escuxe el llanto d un niño y abrí los ojos, sin ver a nadie en la
habitación, ni observar nada extraño.
Cerré lo ojos d nuevo y escuxé otra vez el llanto, pero al no despegar mis
parpados, descubrí q el sollozo venía d mi interior.
Quien lloraba...era mi pulmoncito!
Pregunté; ¿Que ocurre pulmoncito, a q viene esa tristeza?
- Empiezo a ahogarme, surgen agujeros en mi y me duele.
Mis movimientos resultan pesados pues el alquitran invade mi carne,
me siento un ave apegada al chapapote...q tipo d aire respiras?
q mestas haciendo? no te das cuenta q estoy aqui, contigo? -
Dijo mi pulmon.
Caracoles! -dije yo- no sabia q mis pulmones tuviesen vida propia!
Vida propia? -me dijo- mi vida es tu vida, limita mi salud y repercutirá
a la tuya, limita o apaga mi vida y tu...morirás.
La vida d ambos es la misma, pero sí, aunq seamos el mismo ser, tu mente nos
mantiene d algun modo distanciados, y me dañas,
pensando q tu no eres yo, o q soy una biela d metal.
Has d concienciarte... ¡despierta!
Estas intoxicandome con tanto humo, si acabas conmigo, acaba la juerga.
Tio, regresa a Ti, stas saliendote dl camino, t lo digo d pulmon.
Lo siento amigo -dije-
creo q me enganxado, me resulta dificil, mis amigos hacen igual!
UmMmMm...-dijo- lo q hagan algunos d tus amigos es historia aparte.
Yo hablo contigo, sta es tu historia, deseo star limpio, como lo staba hace
tiempo, funcionar perfectamente, por mi bien...y por el tuyo.
Así el rio d la vida fluira sin topar con las compuertas dl maligno, dominaras
la mala leche, tu calidad d vida mejorá, tu autoestima, tu voluntad, dormiras lo
necesario y bien, t levantaras como nuevo,
observaras un aumento en salud y vitalidad, sin necesidad d tomar un yogur d
yoplait!
¿No pagarias por mayor salud y vitalidad? puedes hacer caso d stas
palabras sin gastar ni un euro.
Lo q digo es cierto, y aunq t parezca q cojiste el enganxe d bajada y el
salir sea subida, si d corazon intentas la escalada, t darás cuenta q
puedes volar...q algo t ayuda al tomar tu esa decisión.
Os cojeis a tragar pq os parece divertido, parece ser "lo q se lleva",
y cuando os dais cuenta d q fumar es un acto y una dedicación inútil,
¿os faltan fuerzas para dejarlo?
Intentalo, si caes levanta, si no puedes levantar gatea, pero muevete,
si en un principio no puedes por ti, hazlo por mi...sacame d aqui.
Esta bien -le dije yo- respiraré hondo, cerraré mis puños a lo songoku
y me llenaré d voluntad. Voy a ayudarte...voy a ayudarme a mí.
Veo q tragar humo es falta d voluntad, por lo tanto decido dejar d tragarlo, d
ste modo recupero mis fuerzas perdidas.
Me centraré en mi, los demás como si quieren meter la boca en una chimenea hasta
q les reviente el culo.
Me centraré hasta conseguir lavarte, dejarte limpio y con buen funcionamiento,
para así funcionar yo al 100%
Pq entonces, funcionando d ese modo, si podré ayudar a mis hermanos
caidos.
Eso, eso! -dijo pulmoncito- y a la par a los mios, q no paran d llorar.
Consiguelo campeón, las palabras enseñan, educan y ayudan...
pero los hechos más. Q la fuerza t akompañe, maestro.
Al dspertarme d ese sueño, decidí no volver a fumar, no tragar
humo d ningun tipo.
No me preocupa lo q resista, ni el volver a caer, no me preocupa
la gente, q aun no alcanza a comprender.
Solo me importa no olvidar a pulmuncito, quien vive dentro d mi,
quien me ayudó a encontrarme a mi mismo.
Ya acabaron mis charlas con el, pero mas d una vez siento como baila.
Aveces cuando sonrio, sé q él acompaña mi sonrisa.
Y alguna noxe, mientras duermo, aprobexa pa decir:
- Olé tus webos ahí- !
Daniel.B