Hace un año exactamente que mi madre dejó de fumar
y junto a ella mi marido y yo. La pena es que también hace exactamente un año
que a mi madre le diagnosticaron cáncer de lengua. El día 10 de enero de 2005
fue el peor día de mi vida porque nos dijeron que mi madre debía operarse de
urgencia y extirparle el carcinoma de lengua y también los ganglios del cuello
para prevenir la posible metástasis. Se nos cayó el mundo al suelo porque
jamás pensamos que eso nos podía ocurrir a nosotros. Pero las cosas ocurren y
nadie sabe si te puede tocar o no.Durante el 2004 mi madre fue sometida a
pequeñas intervenciones linguales en las que se le extirpaban unas placas
blancas que le aparecían de pronto en la lengua llamadas leucoplasias. En la
última exéresis -que así se llama cuando te quitan un trocito de algo, en este
caso de lengua- los bordes del trocito no se mostraban limpios y eso quería
decir que había que extirpar más, pero en este caso la operación requería un
hospital -hasta entonces todo había sido ambulatorio-. El mes de espera para
la operación fue horrible pero lo que nos quedaba aguantar era inimaginable:
dos días de UCI y la posterior radio y quimioterapia.
Ver a mi madre en la UCI, completamente sedada
y con una herida impresionante en el cuello fue traumático pero vivir con ella
todos los efectos de la radio -que por la zona en la que se encontraba el
tumor fueron espantosos- fue todavía peor.
Parece que el tratamiento dio buen resultado
pero las pruebas siguen y siguen. Ahora ya ha pasado un año de todo esto y
cada vez que vamos a sus revisiones -TACs, Rx, análisis...- se me dispara el
corazón a la misma velocidad que cuando crucé por primera vez la puerta de la
UCI donde ella se encontraba sedada. Las próximas pruebas son a finales de
enero y los resultados a mediados de febrero y solamente del miedo que siento
se me llenan los ojos de lágrimas.
Qué pena tener que encontrarnos en esta
situación para considerarnos lo suficientemente valientes para dejar el
tabaco! No vale la pena esperar!!!