(23-02-2005)

Hola a todos.
 
Al leer las historias lo que más me llama la atención es lo parecidas que son todas, 13 o 15 años, sentirse grande etc etec. Creo que el Ministerio de Salud Pública debiera leerlas para aplicar planes de salud.
Hace dos día dejé este maldito vicio que me ha acompañado durante + de 30 años, sólo con un  intervalo de 3 años en que dejé este vicio pero volví a recaer...
Lo más increíble es que cuando he tomado la decisión de dejarlo no me ha costado.. les cuento mi estrategia.
Yo decidí en el año nuevo de este año que dejaría el cigarro y con la plata que me ahorraría me metería a un gimnasio, adelanté los hechos , dejé el cigarro ante de meterme al gimnasio, lo que me hace sentir muy orgullosa de mí. Además tomo agua todo el día, ya que eso me hace sentir que estoy hidratada y me veré mejor ( mujer al fin) .
La vez anterior que dejé el cigarro también me metí al gimnasio y lo dejé sólo por un esguince en la pierna, lo que fue el comienzo del fin. Empecé solo a fumar cuando alguna amiga me iba a ver y tenía cigarros, después me convencí que yo era fumadora social, sólo fumaba en alguna reunión , luego esperaba ansiosa que llegara alguien con cigarros, hasta el fatal día en que compré mi primera cajetilla y de ahí varios años hasta ahora en que la decisión ya está tomada.
Creo que el ejercicio de la mano de dejar de fumar es un excelente aliciente ya que una va viendo inmediatamente los beneficios , ya no se cansa tanto y se siente físicamente mucho mejor.
Otra cosa que me preocupa es no engordar, pero ahora tome medidas inmediatas, fui a la farmacia y me vendieron un producto natural que ayuda a quitar el apetito, de esta forma en unos  meses más pretendo estar hidratada ( mucha agua) , no haber engordado, y además con la gimnasia en excelente estado físico.
Mis dos hijas fuman mucho y espero , además, estarle dando un gran ejemplo al dejar este malfdito vicio.
Otra cosa que me ayuda mucho es lavarme los dientes  a cada rato y sentir esa frescura que los fumadores casi no tenemos más que unos segundos entre lavarse los dientes y el próximo cigarro. Creo que sirve mucho comer y en vez de prender el consabido cigarro  pararse y lavarse los dientes, son rutinas que uno debe cambiar.
Esta página que encontré en Internet me ha servido mucho, cuando me siento un poquito débil leo los testimonios y me siento más fuerte y segura de cumplir mi objetivo.
Suerte y ánimo a todos los que lo intente. SE QUE SE PUEDE.